jueves, 22 de diciembre de 2011

AÑO SESENTA Y SEIS a las ocho de la tarde.

¿Y por qué ha pasado otro año?
Y van sesenta y seis. Y va mi vida repartida en ellos de forma heterogénea.
No hace muchos años, me sentía inmortal.
Estos últimos cinco o seis los he pasado inundando folios con mil historias inventadas pero que realmente ocurrieron, engañando al papel con mi memoria tardía, con las ideas confusas y precipitadas, intentando llenar mi vida con algo serio y perdurable. Algo que pudiera continuarme cuando ya no esté y ¡que egoísmo el mío! que vuelva a hacerme sentir otra vez inmortal, aunque solo sea a los ojos de mis descendientes y algún que otro amigo al que embauqué.
No soy de fiestas ni de cumpleaños y cada año hay más y más. Soy de pantalón corto en verano y de anorak cuando el frio ataca. De deportista convulsivo he pasado a sedentario satisfecho.
Acumulo amigos y recorto sueños.
Repaso viejas fotografías en las que no me veo como creí que fui. El niño de pantalón blanco con las rodillas llenas de rasguños, subido en unas piedras y soplándose el rubio flequillo me mira irónico. No me pertenece.
Mis compañeros del colegio son tan viejos como yo y ya no quieren hablar de aquellos tiempos o simplemente no los recuerdan.
Cierto que este año no ha sido malo, sigo aquí que no es poco, juego a la primitiva cada semana y a la lotería en Navidad. Viajo de vez en cuando, paseo hasta la biblioteca y fomento la amistad más que nunca. Estoy contento y triste a partes iguales y en muchos momentos no sé realmente cuando lo estoy.
Mi familia me quiere y yo a ellos. Cada año un poco más.

viernes, 28 de octubre de 2011

MOMENTOS


30. AMELIA

F.J.Fayerman
Treinta de septiembre de 2011



MOMENTOS

30 AMELIA



La toalla está en el suelo
Y el espejo trata de ocultar su rostro entre nubes de vapor,
Migajas de agua tibia que resbalan por su cuello.
Que entre el celaje acaricia con sus dedos,
Como mariposas que juegan con el pelo rizado de su nuca,
Provocando seísmos de emociones.
Sus ojos son la jungla esmeralda y sus labios agua carmín que tiñe su sonrisa,
Que salpica, regresa del espejo y se desploma dulcemente coqueteando a lo largo de su cuerpo.
La toalla está en el suelo, bajo sus pies desnudos.

lunes, 13 de junio de 2011


MOMENTOS
26-27-28. LA MANO JUNTO AL MURO

F.J.Fayerman
Cuatro de junio de 2011

Llegó silencioso, y con las palmas de las manos por delante atravesó el muro de la intolerancia. Los cinco dedos de sus manos -pintados de blanco- quedaron grabados en él como una contraseña.


Plegó despacio el papel que contenía sus deseos más íntimos y con las yemas de los dedos lo introdujo en la grieta. Dejó un momento la mano junto al muro y trató de percibir sus lamentos.


Cuando el muro de la muerte apareció ante él era demasiado tarde para esquivarlo. Sin embargo, pese a su apariencia pétrea estaba hecho de nubes y humo; y al pasar a su través notó cómo le acariciaba el rostro. Trató de aferrarse, pero se le esfumó entre los dedos.
Dejó sus manos junto al muro por si llegaba una segunda oportunidad.

domingo, 22 de mayo de 2011


MIRANDO A TRAVÉS DE UNA CEBOLLA DE CRISTAL
(Glass Onion)

F.J.Fayerman
Nueve de mayo de 2011

¡Oh Yeah, Oh Yeah, Oh Yeah!
Lennon

John Winston está cansado de contar historias que todo el mundo ya conoce. Sin embargo, las personas que pasan por el parque, piden que las cuente de nuevo desde su púlpito callejero.
Subido en una caja de madera, disfrazado de morsa, John Winston canta con su guitarra y solo se detiene para narrar alguna historia, cuando el corrillo de gente es numeroso.

– ¿Conocéis la leyenda de la gran tormenta del 68? Pues duró exactamente diez días y siete horas; y cuando cesó, todo este parque se había convertido en un inmenso campo de fresas, para regocijo de los habitantes de la ciudad que de esta forma olvidaron los largos días de lluvia…
– ¿Sabéis que ocurrió durante la ceremonia de boda del Príncipe Rodrigo con la Condesa de Rocamora? Pues que el Príncipe se volvió loco (se dice que por unas castañas que comió por la noche) y tuvieron que internarle en el psiquiátrico de la colina, donde aún vive. En su lugar colocaron a un doble, que es el actual rey…
– ¿Quién no ha cruzado alguna vez un paso de cebra pisando solamente las rayas blancas? Pues eso hicimos veinte veces seguidas mis amigos y yo una tarde de sábado, aprovechando que todos estaban en el futbol o durmiendo en el sofá frente a la televisión. Después nos fuimos a tomar cerveza negra al bar de Harry…

Por la noche, cuando el parque queda solitario y solo los árboles de mandarina siguen atentamente su discurso, John Winston se quita el disfraz, lía un porro bien armado y regresa bajo un cielo de mermelada a su casa, con la caja de madera sobre la cabeza.
Lucy acuesta al pequeño Julián y lleva la cena al comedor. Muy juntos, incrustados en la mesa camilla cuentan las monedas que John saca de los bolsillos. Y mientras comen, miran a través de una cebolla de cristal, e inventan nuevas historias.

jueves, 12 de mayo de 2011


¿POR QUÉ UNA CANCIÓN?

F.J.Fayeman
Cinco de enero de 2011

¿Por qué una canción puede provocarte ansiedad, originarte un estado de alegría o de congoja, de ganas de llorar, de deseo de aislarte, de traerte recuerdos incluso a veces no demasiado agradables?
¿Por qué el corazón se te encoge y parece que de repente te has vuelto a enamorar, como cuando eras adolescente y suspirabas por aquella chica de ojos azules o por aquel muchacho de sonrisa tímida?
La música puede trasportarte a través del tiempo sin necesidad de proponértelo, de proyectar en tu cerebro las imágenes de tiempos pasados, haciéndolos reaparecer a voluntad como si los estuvieras viviendo de nuevo.
Evocar la música permite repasar tu propia identidad a través de toda la vida y hasta es posible que hayas pensado alguna vez, que en el momento de tu muerte, pudiera acompañarte aquella canción que te hizo alguna vez sentir, soñar, amar o añorar y que no has sido capaz de olvidar jamás.

lunes, 2 de mayo de 2011




El pasado dia 4 de abril, nuestra perrita KIRA se fue al cielo despues de hacernos felices durante diecisiete años. Aquí te dejamos un pequeño cuento en el que, como siempre tu eres la protagonista. Tus amos.



KIRA, NUESTRA PERRITA CANELA


Sobre las diez de la mañana llegó Avelino, el pelícano cartero. La bolsa del pico, repleta de avisos.
Ya era una costumbre ir a recibirlo a las puertas del paraíso; justo debajo del enorme cartel que con letras de neón las iluminaba: “Bienvenido al cielo de los animales”.
--Mi instinto me dice que hoy vamos a recibir noticias –dijo Ron, el gato más guapo del grupo, a la vez que se lamía su pata derecha.
Luna, la gata persa de pelo de nieve y ojos dorados lo miró con cara asustada.
--¿Qué crees que ha podido suceder?
Senda, la perra Pastor Alemán de color negro fuego se sentó a su lado y la susurró al oído: Supongo que tenemos visita, aunque yo no espero a nadie.
Avelino abrió el pico y empezó a recitar los nombres de los que estaban llegando en aquel momento al paraíso: Chato, el gato negro, Iga, la hormiga madrileña, Pandi, el perrito gordo.
De pronto, una perrita canela entró corriendo y meneando su cortísima cola.
--¡Kira! exclamaron Ron y Luna a la vez, y los tres se olieron, se empujaron y rodaron juntos por el suelo llorando de alegría, como solo saben llorar los gatos y los perros.
--Senda, esta es Kira, dijo Luna; llegó a casa al poco de marcharte tú, y ahora te trae noticias de tus amos que te siguen recordando todos los días.
Los cuatro marcharon hasta la nube reservada para la familia Fayerman
Y allí, Kira les habló de Yoyo y de Mimí, e incluso de Gardenia Ortiz.
Y siguieron siendo felices.

domingo, 27 de marzo de 2011



EL HOMBRE QUE VALÍA MENOS QUE UNA BOTELLA DE PLÁSTICO

Federico Fayerman
Veintisiete de marzo de 2011


Yo soy de las personas a las que no le duelen prendas por decir que ve tal o cual programa de la televisión. Me gusta verlo todo, unos mas y otros menos naturalmente, pero creo que para poder opinar sobre algo debes conocerlo. Y digo esto, porque la mayoría de las personas con las que hablo sobre televisión, dicen que solo ven los documentales de la 2 (por cierto con una audiencia comprobada que niega tal aseveración) y los telediarios (ídem de ídem). En Madrid, con mayoría de votantes de centro-derecha, nadie ve la cadena autonómica y todo el mundo lee El País. Nadie ve Gran Hermano, y qué decir de la denominada telebasura (Sálvame, DEC y tantos otros programas infectos). Pero a la hora de la verdad, todos conocen la vida y milagros de Belén Esteban y quien ha hecho “edredoning esa semana en la casa de Guadalix”.
Y mi comentario va por esta senda de la hipocresía social, esa que nos lleva últimamente por el camino de aparentar lo que no somos; donde los valores humanos han dejado paso a la doble moral, al disimulo, a la lisonja y a la afectación.
Hace unos días, casi todas las emisoras de Tv emitieron un video, en el que una señorita recogía un envase de plástico caído en el suelo y lo llevaba a una papelera. El acto, solemnemente ecológico y solidario, se vio recompensado con una lluvia de aplausos, gritos de júbilo y felicitaciones de decenas de personas, que se habían congregado en el entorno disimuladamente, para homenajear a quien fuera capaz de tamaña proeza. Bien
Ese mismo día, sobre las doce de la mañana, un familiar mío cruzaba un paso de peatones ayudándose de sus muletas, a las que desgraciadamente está sujeto para poder moverse. En el centro del susodicho paso de peatones tuvo la mala fortuna de tropezar y caerse al suelo ¿Y Qué dirían que pasó entonces? Pues que ninguna de las muchas personas que pasaban en aquel momento por su lado, hizo la mínima intención de ayudarle.
¡Bravo! Mientras las calles de la ciudad están repletas de mierdas de perro y de colillas, ponemos como ejemplo de educación cívica estúpidos espectáculos televisivos como el de la botella, y miramos para otro lado cuando algún semejante necesita verdaderamente nuestra ayuda.
¡Yo soy español, español, español…!